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La preparación del suelo

Hay dos épocas principales para sembrar un nuevo césped: primavera y otoño, aunque también se puede sembrar durante todo el período de marzo a octubre si se dispone de un buen sistema de riego y de agua suficiente.

Elección del lugar

El primer paso para la creación de un buen césped es la elección del lugar del jardín donde implantar el césped.

Siempre hay sitios mejor indicados que otros en nuestro jardín para la instalación de un buen césped, dependiendo de su orientación, su exposición al sol, etc. En principio, el mejor lugar siempre es la zona del jardín más expuesta al sol, preferentemente la que da a la cara sur de la casa en los climas suaves.

En caso de que los veranos sean muy secos y calurosos, puede ser más recomendable situarlo en la vertiente norte, para evitar los rigores del tórrido sol veraniego aunque ciertas mezclas de especies de semillas como COMPO Césped Ambiente Seco, COMPO Césped Litoral y COMPO Césped Grama fina están perfectamente preparadas para los fuertes calores del verano.
 

Operaciones:

Limpieza del terreno

Una vez elegido el lugar, se debe realizar una buena limpieza del terreno. Se trata de eliminar todos los elementos extraños presentes en la superficie como son piedras, raíces, ramas, hierbas, etc.

Una vez acondicionado el terreno, es conveniente aplicar un herbicida total y no residual a base de Glifosato, como COMPO Herbicida Maleza, para eliminar la vegetación existente. Se aconseja realizar el tratamiento con el terreno húmedo, o bien regar antes de su aplicación.

Labrado

Después de 1 o 2 semanas, debemos preparar adecuadamente el terreno para garantizar al futuro césped duración y buen estado de salud.

En primer lugar, hay que labrar y remover profundamente el terreno, a unos 30 o 50 cm de profundidad, mediante el paso de una motoazada o el cavado manual con horquilla o pala vertical.

Éste será el momento de empezar a nivelar el terreno, dándole el perfil que nos interese, con la ayuda de estacas y niveles.

En terrenos que se encharquen a menudo, se deberá estudiar la instalación de un buen drenaje con la aportación de gravas en zanjas abiertas previamente en la base del terreno, en capas de 4 o 5 cm de espesor.

Aportación de correctores

Dependiendo de la riqueza del propio terreno, será necesario aportar diferentes materiales correctores para mejorar su composición.

Así, sobre el terreno que hemos preparado extenderemos una capa de entre 10 y 25 cm de substrato vegetal preparado, como es COMPO SANA® Plantación, el cual incorpora todos los elementos imprescindibles para un óptimo desarrollo del césped.

Para conseguir un suelo más suelto y que drene mejor, es ideal aportar, además, una cierta cantidad de arena (unos 2 cm de espesor).

Se recomienda mezclarla con unos 80 gr/m2 de COMPO Agrosil® Estimulador de raíces, un silicato fosfatado con efecto mejorante de la estructura del suelo, el cual favorece el desarrollo de un potente y profundo sistema radicular del césped. Además, COMPO Agrosil®, gracias al sílice que contiene, mejora la resistencia del césped contra las enfermedades y la sequía, así como la capacidad de retención del suelo y la disponibilidad de nutrientes.

Se debe recordar que la acción de COMPO Agrosil® se prolonga durante 2 años.

Mezclado y volteado

Seguidamente, se pasará la motoazada por toda la extensión del terreno (o bien se cavará y volteará ligeramente, rastrillando y mezclando) para que la tierra quede bien mezclada y lo más uniforme posible.

Así, el terreno quedará bien mullido, aireado y permeable, preparado para la siembra.

Perfilado y nivelado

Por último, y antes de la siembra, se procederá a la nivelación final del terreno mediante el uso de estacas y nivel. Clave unas estacas en el suelo formando líneas separadas por una distancia de hasta un metro.

Para comprobar que estén niveladas, coloque una tabla encima de las estacas y con un nivel de burbuja compruebe que las estacas estén igualadas. Una vez bien instaladas las estacas, rastrille el suelo hasta los puntos que marcan sus extremos superiores y ya tendrá nivelado el terreno.

 La siembra

Una de las fases más importantes en la implantación de un nuevo césped es la siembra. Tenemos que escoger el momento más adecuado, con la climatología favorable, según la zona en la que nos encontremos.

Pasos para una correcta siembra

1- Antes de sembrar aplique COMPO FLORANID® Abono Césped Implantación y Regeneración a una profundidad de 2-3 cm.

2- Cuando ya tengamos el terreno bien nivelado, conviene rastrillar el suelo delicadamente pasando con suavidad el rastrillo o la escoba metálica; debe hacerse en una sola dirección para formar canalillos seguidos.

3- Seguidamente se debe sembrar, ya sea manualmente, lo que requiere cierta práctica, o bien con la ayuda de un sencillo carro de siembra, que distribuye homogéneamente las semillas por toda la superficie. También mediante el esparcidor lateral de las cajas COMPO de 1kg dependiendo de la mezcla de semillas a razón de 20 a 40 gr/m2.

4- Se recomienda cubrir la semilla con COMPO SANA® Semilleros, a razón de 1 o 2 l/m2, que esparciremos con la ayuda de una pala por toda la superficie.

5- Luego hay que pasar un rulo ligero por toda la superficie sembrada para tapar los canalillos abiertos, donde ha caído la semilla. También se puede ir apisonando todo el terreno sembrado con la ayuda de un tablón, pero esto sólo se recomienda para superficies reducidas.

6- Después de la siembra (sobre todo en las primeras semanas) se debe regar regularmente y de manera suave.

7- Cuando hayan aparecido 3 o 4 hojas de cada plántula del nuevo césped, es el momento recomendable para hacer tratamientos preventivos frente a la aparición de enfermedades fúngicas; para ello, se aconseja usar COMPO Fungicida Coníferas y Césped.

8- Realice el primer corte cuando el césped alcance 10 cm.

El riego

Al igual que el efecto del rocío, la mejor hora para regar es siempre al amanecer. Así, cuando sale el sol, el césped ya dispone del agua necesaria inmediatamente. Aunque es costumbre regar al atardecer, no es recomendable hacerlo en el césped, ya que lo dejamos húmedo en las horas más frescas. Es justo el momento en que los hongos atacan y, además, las plantas no absorben bien el agua recibida, que se filtra hacia la profundidad y se desaprovecha en su mayor parte.

Debe evitarse el riego a pleno sol de mediodía en verano, ya que podemos quemar las finas hojas del césped por el efecto lupa de las propias gotas. También en este caso se malgasta mucha agua porque se evapora directamente.

Frecuencia de riego

Como norma general, debe regarse justo antes de agotarse las reservas del terreno, lo que dependerá del tipo de terreno:

-En suelos filtrantes (arenosos): riegos bastante frecuentes y cortos.
-En suelos pesados (arcillosos): riegos largos y menos frecuentes.

Siempre deben evitarse los riegos en exceso y los que provoquen encharcamientos. Una frecuencia aconsejada para el período de implantación del césped es cada día por la mañana.

Fuera del período de nascencia, se puede reducir a una vez cada dos días. En condiciones normales en invierno se puede llegar a suprimir casi por completo el riego.

¿Cuánto riego?

El riego se realiza para restablecer el nivel de agua en el suelo que se ha perdido por la asimilación y transpiración del césped, así como pérdidas del propio terreno.
Podemos considerar que las necesidades medias de un césped son de 4 l/m2, este valor es variable según la época, podemos reducir a 2-3 l/m2 en primavera otoño y 5-7 l/m2 en verano.

El abonado

El césped está siempre en continuo crecimiento y regeneración. Las siegas y el pisoteo frecuentes aumentan sobremanera sus exigencias nutritivas y hacen imprescindible un correcto abonado para conseguir un césped de elevada calidad. El abonado puede ser de dos tipos:

Abonado de fondo

Es el abonado que se realiza en el momento de la preparación del terreno y se incorpora con el resto de aportes de materia orgánica y correctores del suelo.
Se deben utilizar abonos completos de liberación lenta tipo COMPO FLORANID® Abono Césped Implantación y Regeneración, que aseguran una nutrición ajustada a las necesidades del césped durante un largo período de tiempo (2 o 3 meses) y que aportan otros nutrientes básicos para su desarrollo futuro, aparte del propio nitrógeno.

Abonado de mantenimiento

Una vez instalado el césped, se deben aportar continuamente los nutrientes que necesitará. Si bien antiguamente se solía abonar el césped muy a menudo con abonos ricos en nitrógeno muy soluble, hoy en día se deben utilizar abonos de liberación lenta tipo COMPO FLORANID®, que aseguran una nutrición ajustada a las necesidades del césped durante un largo período de tiempo (2 o 3 meses), sin riesgos de quemaduras. Actualmente ésta es la opción más utilizada en la mayoría de céspedes de toda Europa.

COMPO FLORANID® Abono Césped

¿Cómo actúa?

COMPO FLORANID® Abono Césped contiene una molécula orgánica de liberación lenta denominada ISODUR®, que libera el nitrógeno uniformemente durante 2 o 3 meses, en función de las exigencias y necesidades nutritivas del césped. De esta forma, se evitan los problemas de los abonos tradicionales, donde es difícil conseguir una nutrición equilibrada, dado que aportan el nitrógeno en formas muy solubles, que son rápidamente lavadas por el agua de la lluvia y del riego (con pérdidas de hasta un 90% del nitrógeno útil).

Ventajas

- Se evitan los problemas de carencias (amarilleamientos y debilidad del césped) o excesos de nitrógeno (quemaduras).

- Resulta más económico al reducirse drásticamente el número de abonados. Un abonado en forma de liberación lenta (para 2 o 3 meses) equivale apróximadamente a 4 o 5 abonados convencionales.

- Hace que las raíces sean más resistentes y desarrolladas, reforzadas por la constante presencia equilibrada de nutrientes que se van liberando de los gránulos.

- Reduce las pérdidas de nitrógeno por lavado, minimizando la contaminación de las aguas subterráneas (capas freáticas) a causa del exceso de nitratos, por lo que su acción resulta ecológica.

- Aumenta la resistencia a los ataques de plagas y enfermedades, al estar el césped nutrido de manera totalmente equilibrada.

Cómo y cuándo abonamos

El abonado se efectuará después de 1 o 2 días de haber realizado una siega (el césped debe estar corto y bajo).

El abono se esparcirá siempre en ausencia de viento.

Las épocas recomendadas para abonar el césped son aquellas en que el césped realiza sus crecimientos más importantes:

Primavera (ahijamiento y estolonización de las plántulas). La primavera es una fase de regeneración muy importante para el césped, es el periodo en el que las plantas tienen una mayor demanda de nutrientes.

Otoño (reforzamiento de los sistemas radiculares), es el momento en el que se detiene el crecimiento de las hojas. La fertilización de finales de otoño es muy beneficiosa para los céspedes castigados por el invierno y potencia el crecimiento y regeneración radicular. El césped resiste mejor el invierno y tiene más reservas para la primavera.

La renovación del césped

La renovación del césped en 6 pasos

A menudo cuando llega el buen tiempo y empezamos a disfrutar del jardín, nos encontramos con un césped con un aspecto poco atractivo. Las condiciones climáticas extremas, los animales domésticos, las malas hierbas, el musgo, las enfermedades y las plagas, todos ellos son factores que lo debilitan y dañan. A menudo lo solucionamos con una resiembra localizada en las zonas más dañadas y algo de abonado que funciona como un maquillaje superficial. Sin embargo si se quiere mejorar realmente este elemento del jardín se recomienda hacer una puesta a punto más profunda. Los resultados, mucho mejores.

Se recomienda realizar la renovación del césped en primavera u otoño, cuando las temperaturas son menos extremas.

Estos son los pasos que hay que seguir:

1. Cortar bajo, para optimizar las operaciones posteriores y eliminar una gran parte de malas hierbas.

Para ello debemos regular la altura de corte del cortacésped a 3 cm. Es muy recomendable tener las cuchillas bien afiladas para evitar desgarros en las hojas.

2. Tratar, para eliminar el musgo que aparece en las zonas húmedas del césped.

Trate las zonas afectadas con un producto antimusgo, como el COMPO Antimusgo. Para suprimir las malas hierbas, aplique un herbicida específico para césped, como el COMPO Herbicida Selectivo Césped cuando la temperatura sea superior a los 15°C.
Tan pronto como el antimusgo y el herbicida hayan hecho su efecto, 10 a 15 días después, se puede proceder al escarificado.

Respete las dosis de empleo de los productos utilizados.

3. Escarificar, para eliminar la capa de restos de hojas y de musgo que ahoga el césped y para airear la tierra.
Regule la profundidad de escarificado entre 2 y 4 mm máximo: un reglado más profundo tiene el riesgo de arrancar las raíces del césped.
Trabaje sobre un terreno húmedo, ni empapado ni demasiado seco. Si es necesario riegue el césped previamente.
Para la máxima eficacia, trabaje cruzando las pasadas. No se sorprenda por los numerosos desechos que vaya a extraer.
Después del escarificado, recoja los restos y el musgo que podrían ahogar el césped. Éste puede tener un aspecto antiestético durante varios días después del escarificado.

4. Resembrar, para rellenar las superficies despobladas.

Seleccione un césped especial para recebo como el COMPO Césped Repoblador. Esta mezcla de tres variedades de Lolium perenne de la más alta calidad aportarán al césped una elevada resistencia al uso y a las enfermedades con una muy rápida germinación. Es muy importante adquirir una semilla de buena calidad. Las semillas de precio bajo muy a menudo tienen una calidad deficiente.
Para la siembra utilice un esparcidor de semillas, cruzando las pasadas para repartir regularmente las semillas sobre la superficie a repoblar. Seguidamente esparza por encima una capa de 3 a 5 mm de tierra especial para césped. El substrato COMPO SANA® Recebo es el más idóneo por su calidad y por incorporar Agrosil, un estimulador de las raíces.
Finalmente iguale la superficie pasando ligeramente el rastrillo.

5. Pasar el rodillo y regar, para compactar la tierra, para consolidar el enraizado y hacer crecer el césped.

Inmediatamente después de la resiembra, pase el rodillo para favorecer el contacto entre las semillas y la tierra y así ayudar a la germinación. Tenga cuidado en no apretar demasiado el suelo o lo compactaría en exceso.
Riegue las semillas a razón de 3 a 5 l/m2. Tan pronto como el césped esté instalado, riegue a continuación frecuentemente hasta que el césped resembrado tenga dos o tres hojas. Para mayor confort y eficacia se aconseja instalar un riego subterráneo y automatizar la instalación.
Poco a poco hay que ir reduciendo paulatinamente el número de riegos hasta los habituales para la época del año.

Entre 20 a 30 días después de la resiembra, puede proceder a un primer corte regulando la cuchilla al corte más alto.

6. Abonar, para aportar los elementos minerales que requiere el césped y para estimular el crecimiento de las nuevas semillas.

Aplique un abono especial para césped, de 2 a 3 meses después de la siembra. Utilice preferentemente un abono de lenta liberación que asegura un efecto duradero sin riesgo a quemaduras. Respete las dosis y los periodos de aplicación.
En la misma época aplique, si es necesario, un herbicida selectivo para césped joven. Existe en el mercado el producto mixto de COMPO FLORANID® Abono Césped con Herbicida muy cómodo pues permite realizar las dos operaciones en una sola pasada.

 

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